El Maestro Harold Sequeira vino a España en 1975, cuando estalló la guerra del Líbano, donde ejercía como profesor de yoga en Beirut. Llegó a Santander, donde comenzó la divulgación del yoga en un país deseoso de libertad y conocimiento. España especialmente interesante y el yoga casi desconocido. Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Galicia y Pais Vasco, tuvieron el favor de su gran tarea de divulgación. 

En 1977, su amigo el pintor Fernando Calderón, creó lo que sería el emblema del Instituto Español de Yoga Clásico. Así comenzó la enseñanza organizada del yoga, tomando el modelo de “The Yoga Institute de Mumbai“ desde donde el gran yogui Shri Yogendraji y su hijo Dr. Jayadeva Yogendra, nutrían la didáctica y pedagogía del yoga en la recién estrenada organización en España.

1980, primera conferencia en Bilbao. Aforo 300 personas.

La enseñanza del Maestro Harold Sequeira, comenzó explicando lo qué es y lo que no es yoga. Las conferencias, eran en coloquios y debates. Las sesiones de yoga, pequeños talleres de reparación de mentes con acentuada nesciencia, condicionadas por una educación de orientación político-religiosa muy concreta y severa de la época franquista. Los seminarios intensivos exploraban las prácticas y conceptos del Yoga Clásico con mayor profundidad.